Ivonne, es mi nombre

Ivonne Cristina Hurtado Agullo, así me conocen en esta vida, me gusta, significa «arquera de pensamiento claro». La parte que lo precede, va cambiando.
Nací en las playas de Arica en Chile, me impulsaron los cerros de Valparaíso, algunos años fui observada por los tumultos de Santiago y hace varios años me resguardan las montañas de Mendoza en Argentina.

En esta vida algunos diran que soy mujer de ciencia y negocios, de profesión ingeniero civil bioquímico con maestría en negocios. Otros dirán que soy emprendedora, escritora, astróloga y artista.

Esencialmente soy
Pirata, por varias razones , pero las dejo para charla de otro momento.

Mi estilo es callejero, escribo sobre lo que veo.

Los orígenes de mi escritura

Una apuesta conmigo misma, durante un viaje en el 2014 me desafié a escribir mi epitafio, en ese momento creía ser sólo ingeniera. Con el tiempo he descubierto que tengo mucho más tras bambalinas. Hasta enero del 2019 aún no escribía mi epitafio, si muero por este tiempo quiero que escriban de mi:

«Pirata que vino a este mundo, vivió y sonrió»

Amo pintar

El camino del herrero, original en acuarela
Me costó años verlo como un trabajo, muchas cosas tuvieron que pasar en mi vida para abrir camino a esa parte de mi. Y sin duda la astrología fue una de las armas que encontró el destino para renovarme y traer desde el pasado mucho más que recuerdos. Entre uno de los tantos esfuerzos que hizo el universo: cruzó un astrólogo en el río Ganges para decírmelo.

Así se llama esta obra, representa el espíritu que algunos llaman alma. El azul y el marrón en la cabellera simbolizan la fusión de la inmensidad en la materia de una vida humana. Ella es una caminante de planos, capaz de atravesar planos de existencia y traer vida a nuestra vida.

Año 2011, lienzo original en tela montado en madera 50×70 cm.

Las montañas llevan al encuentro desafiante con la vida que necesita ser conquistada, las hojas en su verde azulado y rojo son expresión del corazón que late vida y alimenta el paso de quien decide conquistar su camino.
El cielo, la conexión con el universo que vive en cada instante.

Año 2020, lienzo original en tela montado en madera 90×90 cm.

Hay eventos inolvidables, como el amor, que emerge de un pasado profundo y deja huella para siempre. Las hojas en azul que construyen el fondo y la tranquilidad del respiro, es una señal de entrega al insondable misterio de la existencia.

Siempre te amaré.

Año 2014, lienzo original en tela montado en madera 55×45 cm

La fuerza del rojo, el azul que sana el alma y el amarillo que abre tormenta manifiesta la capacidad humana de renacer. Entre las cenizas, como calas entre montañas, siempre somos capaces de renacer.

Año 2005, lienzo original en tela montado en madera 93×93 cm.