Ansiedad y las razones de actuar en automático

Pensar y actuar son acciones que realizamos a diario, habitualmente no son opuestas sin embargo en ciertas situaciones pueden entrar en conflicto. Un detalle no menor que genera este conflicto es que podemos pensar en múltiples direcciones, creando un loop reflexivo y abstracto, el mundo de las ideas es multidimensional y en simultáneo. Mezclamos pasado presente, futuro, miedos, sueños, anhelos, preocupaciones todo en el mismo set de ideas. Al contrario actuar es blanco o negro. Hacemos o no hacemos. Aunque las opciones de hacer sean muchas, el hacer es un proceso binario. Si usamos una metáfora astrológica es más fácil de comprender: Hermes/Mercurio, mensajero de los dioses rige el pensamiento,  su función es llevar de un lugar a otro información y novedades, viaja a través de los mundos, visita a hombres, dioses y demonios por igual. En cambio Ares/Marte, dios de la Guerra, capaz de poner el movimiento la voluntad de los dioses y de los hombres sólo sabe avanzar hacia adelante. ¿Qué creen que sucede cuando la información se vuelve recursiva, o demasiado ambigua? Marte actúa cegado por la impaciencia, también es posible se anule y no haya movimiento alguno.

Gran parte del estrés y de la ansiedad cotidiana está dada por este conflicto de dioses. Sentimos la necesidad de actuar, tomar decisiones y avanzar, pero tenemos miedo a fracasar, a elegir opciones que no sean las mejores, perder oportunidades o quedar esclavizados en acuerdos poco convenientes de por vida. No hay una receta única para resolver este problema, cada persona según su carta natal tiene una estructura basal y óptima de funcionamiento, cada persona tiene un Mercurio y un Marte único. Es decir cada uno de nosotros tiene distintas formas de articular el pensamiento, la reflexión y procesar la información para asesorar internamente la toma de decisiones. Algunos necesitan escribir las opciones y analizarlas, otros necesitan tener un tiempo para evaluar las posibles consecuencias, otros requieren conectar con lo que sienten al imaginar cada uno de los escenarios y otros simplemente pueden actuar de inmediato porque su sistema de información es ágil. De igual forma cada persona tiene un Marte único, algunos actúan a través del don de la palabra y son grandes mediadores y manipuladores por igual, otros actúan sólo a través de los hechos y una vez que ejecutan jamás vuelven atrás, otros son grandes estrategas y actúan en función de los movimientos del otro y son maestros en el arte de presionar; y por supuesto, están los del clásico grupo que todos imaginamos inmediatamente cuando pensamos en el dios de la Guerra: Matar o morir, siempre adelante, son el tipo de persona que siempre prefiere actuar antes de no hacer nada y está dispuesto a inmolarse en su actos.

La ansiedad es uno de los principales síntomas que nos advierte que actuaremos en automático, y reaccionar en automático habitualmente es un desbalance. Porque en realidad, hoy en día, son muy pocas las situaciones de vida o muerte que enfrentamos. Independiente de cual sea tu estilo de pensamiento y acción, es importante comprender que si tus niveles de ansiedad son altos es señal de una mala sincronía entre tu estilo de pensamiento y tu estilo de actuar. Una guía general que puedo brindar, es que la solución para disminuir la ansiedad nunca es limitar la acción, entrar en parálisis lo único que genera es cambiar la dirección del movimiento y las ganas de actuar se transforman en auto represión y resistencia, nos cansamos y nos drenamos acelerando el proceso de desarmonización.

Para dejar de actuar en automático, debemos observar lo que pensamos. Poner atención a los mundos que visita Mercurio, poner atención a las conversaciones que tenemos durante el día, a las noticias que vemos, a la música que escuchamos, a lo que miramos en redes sociales y televisión y por supuesto a las charlas internas que tenemos con nosotros mismos. Toda esa información es la que Mercurio, mensajero de los dioses toma para llevara  nuestra conciencia y permitirnos tomar decisiones. Y al igual que en la inteligencia artificial y big data, el problema no es en sí el sistema de inteligencia sino la información con la que se alimenta. La ansiedad no se supera con mayor control ni certezas, la ansiedad se supera con un grado mayor de atención sobre nuestra propia vida.

Un velero perdido sería el hombre sin sus mitos.